16 de agosto de 2016

12 de agosto de 2016

CAMPING EN SA TALAIA

Hace unos días subí muy temprano a la Talaia de Sant Antoni y me encontré con dos tiendas de campaña. Al día siguiente salió publicado en la prensa local un artículo con fotos de un montón de basura que yo no vi. Al parecer había más tiendas escondidas entre los pinos. Al margen de la ilegalidad de acampar allí, me pregunto: ¿Es tan difícil recoger tus desperdicios y dejar el bosque limpio como estaba? Por unos desaprensivos y maleducados guarros pagan aquellos amantes de la naturaleza que prefieren la soledad de la montaña al bullicio "discotekero".


8 de agosto de 2016

BOTELLÓN EN EL PASEO MARÍTIMO

Regreso a casa del curro a las ocho de la mañana. Voy en bici por el paseo que bordea la bahía. Al inicio de la playa, en el último pantalán de amarre de embarcaciones, se sientan los que no quieren untarse de arena su delicado culo y continúan con su particular fiesta una vez cerradas las discotecas y bares musicales de la zona, allá para las seis de la mañana.
Cuando yo paso ya sólo quedan los restos de la batalla y los últimos supervivientes, más bien muertos vivientes, con sus vasos de plástico y botellas ya vacías. A su alrededor, montones de bolsas de plástico, pruebas del delito de su compra en cualquiera de las numerosas bodegas y establecimientos de venta de licores que hay en el pueblo, cientos de vasos de plástico y cartón, cascos vacíos de botellas rarísimas, y cajas de pizzas con restos que hacen las delicias de las gaviotas.
Las brigadas municipales de limpieza ya llevan por lo menos una hora recogiendo desperdicios,  a la vista de los montones de bolsas negras de basura recogidas y diseminadas por la playa.
Sigo mi camino por el carril bici usando el timbre sin parar intentando que algunos guiris borrachos se aparten, pero es en vano, tengo que sortearles.
Hoy no tengo ganas de analizar, sólo constato lo que veo.