17 de abril de 2007

PODER DE AUTOREGENERACIÓN


Leyendo un pequeño artículo de A. Gala que hablaba de la insignificancia del ser humano ante la naturaleza, de lo improbable que siendo tan poca cosa podamos ser responsables de los desastres naturales, respiré más hondo de lo habitual diciéndome: “tal vez sea verdad y no estemos perdidos del todo”.
La naturaleza tiene la autonomía y el poder de regeneración de sí misma hasta límites que no conocemos. Por eso la regeneración es incontrolable y las mutaciones imprevisibles para el ser humano.
Por lo que me permito sugerir que no nos fiemos del todo de ese gran poder de la naturaleza y dejemos de tocarle los cataplines con tanto abuso y maltrato: emisión de gases, vertidos químicos, destrucción de bosques y selvas, agotamiento del agua, y un largo etcétera. Tal vez así logremos que no se enfade tanto y deje de regalarnos tsunamis, huracanes, lluvias torrenciales, sequías, y rellene la capa de ozono, si lo cree conveniente, y se dedique a regenerar, también si le parece bien, lo que nosotros hemos destrozado…contando que no sigamos haciéndolo, cosa harto difícil.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

No hay que esperar que La Naturaleza se esté quieta.
La primera ley del Materialismo Dialéctico/Histórico es que el universo/todo esta en movimiento.

Pretender que La Tierra, pase de puntillas como nuestras madres lo hacían, para no despertarnos y que siguieramos durmiendo placidamente, no creo que sea lo mas racional.

Segun el informe PCC deberemos de ser nosotros los que pasemos de puntillas, sin hacer ruido, para que nuestra madre naturaleza duerma lo más posible.

Beni

Equilicua dijo...

Llevo fatal lo de los mapas prometidos.

Saludos.

Salón de sol dijo...

En una de estas nos regenera a nosotros también... (por malos bichos).
Salu2.