25 de junio de 2009

¡QUÉ BICHOS!



Los calores del verano desmadran la líbido y los bichitos pierden la verguenza. En la naturaleza todo cabe, no hay mandamientos que condenen a los infiernos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Es que la ley natural se ajusta absolutamente a la ley de Dios: toda la actividad sexual debe de ir destinada a la procreación. Y esa sexualidad, aunque séa practicando integro el Kamasutra, no es pecado.

Somos los humanos los que incumplimos las leyes naturales y por tanto las divinas. Nos va más el vicio la corrupción y el materialismo ateo que diría Sabonarola. Y en Ibiza más.

Nos vemos en el Infierno.

Beni.

MeTis dijo...

y tu tienes que ahogarles la fiesta.

miron!!

josetxo de alza dijo...

Toda actividad sexual(lícita, ilícita,peligrosa, pícara, púdica, transversal, ofensiva, defensiva, contranatura, kamasutriana, etc. se enmarca dentro de la tarea de la reproducción y mantenimiento de la especie y a la altura del grado evolutivo de los grupos de la especie. Dios (quién, alguien) no tiene nada que ver. Dios (qué, algo) probablemente sí. Un abrazo, voyeur. Josetxo