5 de marzo de 2010

CAN VICENT DES GALL


He probado los huevos de estas gallinas y no podría describiros su sabor, bueno sí, sabían a felicidad.

4 comentarios:

MeTis dijo...

no oiste un cacareo?.

por cierto, no te pitan los oidos? no vuelvo a ponerte una vela mientras vivas!

:-)

Erna Ehlert dijo...

Que bonito es verlos así de felices
debajo el naranjo.
Me encanta la foto, Juan.

Anónimo dijo...

Parecemos las chicas de quiro cuando salimos al pasillo en un descanso....jejejeje

Franki dijo...

Que envidia...creo ya no recordar el sabor de esos huevos:)
Me he paseado un poco por tu blog, me gusta, me descubre cosas que en mis antiguos viajes a esta isla, no había visto.
Saludos